Juan Roldan

Cronos

En su trono de sombras se deshace,
el viejo devorador de su herencia,
cada vida que en el mundo renace
sucumbe ante su ofuscada violencia.

Mastica los segundos con premura,
oculto tras su manto de ceniza,
no tiene compasión de la criatura
que bajo su vil guadaña agoniza.

El tic-tac es el eco de su boca,
que traga los imperios y la gloria,
su voluntad es dura como roca,
borrando los fragmentos de la historia.

Pero el destino es un puñal que avanza,
un hijo ya prepara la venganza
y rompe del tirano la balanza.