Juez

Voz

Voz

Siento un caballo

trepar por mi garganta.

Sus costados de musgo
derraman en silencio un corazón
que me obliga y me nombra.

Si deseo quebrar su soledad intacta,
si ante el encuentro
me castiga su cuerpo alucinado,
vuelvo a reconocerme
sobre la luz de una perdida estrella.