Cansancio
es lo que siente mi cuerpo
al caminar,
en la mañana
en la que suelo despertar
y tu rostro no vislumbrar.
Cansancio
es como rima el verso
padecer,
por aquello
que debemos,
sin querer,
mantener.
Cansancio
es el mismo existir
del ser,
cuando te abandonas
a tus instintos
y al placer.
Cansancio
de aquella relación
que aún debes padecer,
porque por más que quieras,
ya no te brinda
placer.
Cansancio
es como siente tu alma
el abandono,
al que la somete
el tono
de aquellos que amas,
pero cuya voz
no escuchas
de vez en vez.
Cansancio
es el agotamiento
de la palabra,
con la que dibujas
trazos de esperanza
para aquellos recuerdos
que para ti
son una alabanza.