RIVAS JOSE

El Vuelo y la Cascada del Alma

 

Me dices que me esperabas siempre despierto,

con excusas para salvarnos.

Tus palabras me tocan profundo.

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Mis caricias eran un segundo en tu día a día,

pero mi amor fluía, como agua de lluvia,

en la piel de la dama flaca, alta y morena que eres.

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Dicen que quien ama con el alma se cansa,

pero mi alma, alta como un tepuy,

esconde flores que solo florecen en su tiempo.

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Me toca perderme en el día,

cuando mi aroma a orquídea se mezcla

con el olor a café de la mañana.

​

Ahora que dices que quieres marcharte,

yo, que ya aprendí a volar,

te invito a mi cascada más hermosa.

​

Olvidar lo que dolía, ayer no es hoy.

Aprender a volar es, tal vez,

reconocer que el gran salto del alma

es la cascada más hermosa de la vida.

​

No nos arrepintamos de amar.

El amor llega cuando quiere,

pero el vuelo y la cascada siempre están ahí.

 

Segado por el afán de amarte,

martillo tu corazón entre tepuyes; la razón es tenerte anclada a mi alma serena.

 

RIVAS JOSE 

Barinas Venezuela 

12-09-2026.