Llegan campantes como guerreros primarios
labios encendidos de malos consejeros,
filos de dolor y de ira poco certeros
a encender escenarios imaginarios.
Creando un drama, con ficticios adversarios,
llenando de dudas, robando placenteros
sueños de tranquilidad, casi duraderos
marcando con sus garras lo que es contrario.
¡Ay, huyan de mí, alejen los punzantes
filos que torturan corazones amantes
haciéndome perder la poca cordura...!
¡Malditos cuchillos que me son tortura,
pensarlos ya no quiero, sombra nefasta
de mi mente en fuego, ya basta, basta!....
Annabeth 🥀
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