Palingenesia
El fuego al mal transcurre;
la vieja forma cede ante el abismo,
mas otra vida escurre:
la fuerza del sí mismo
renace en el eterno dinamismo.
El alma no fenece;
despide su ropaje ya gastado.
El orden reverdece;
el cosmos transformado
regresa por el ciclo programado.
Viajera de la idea,
la mente busca el centro del arista.
La chispa centellea;
la muerte es la conquista
que funde con el arte hasta el artista.
La luz que se apagara
regresa con el brillo del diamante.
La noche se enmascara,
y el ser, en un instante,
empieza a ser de nuevo un caminante.
Samuel Dixon