Una baby llora sin consuelo en una cuna fría
los pechos de su mami, miseria destilan
esta falta de alimento, la mujer, y a su cría
contempla con lamento, aumenta su agonía
Nemesia sin zapatos, soñolientos semblantes
ahogados del humo, del mechón encendido
preguntan a sus padres: ¿qué llevo de merienda?
ellos le dan su bocado, un beso y un suspiro
Vuelven a casa con hambre, no tienen ni agua fría
¿cómo explicar a un inocente, que no tengo la comida,
¡no he podido conseguir!, llora la madre escondida
se desespera la gente, no hay esperanza, no hay vida.
Mientras unos pocos vientres, repletos de golosinas
dominan al pueblo hambriento, le dan migajas caídas
Despierta, tú que ahora duermes, es la hora decisiva
levántate por tus hijos, el cambio ya se avecina
Tus hijos miran tu ejemplo, tu miedo o tu valentía
un día te preguntarán, ¿qué hiciste tú en esos días?
Ojalá puedas contestar, sin dudas ni algarabías
hice lo correcto hijo, luché por quién más quería.
Cuando Liborio comprenda su fuerza y su poder
no habrá ejército armado, que pueda contra él
cuando una madre ve a su hijo con hambre
es como una fiera buscando sustento, se vuelve salvaje.
Yamila Perez
Derechos reservados
Marzo 2024.