Kinmaya

UNA VIDA ENTERA A TU LADO

Una vida entera a tu lado

Gracias a ti conocí el amor genuino, 
en un tiempo de extraña agonía escondida bajo mi sombra abrumando mi alma, en noches vacías, con la inocencia de tiempos olvidados. 

Sentía los colores del mundo, pero mis ojos vagaban entre grises y
oscuros, pero tu gracia, tu sonrisa y tu frágil andar me mostró el sendero de los campos de sol y cielo eterno, un aire encantado iluminó mis sueños, y todo fue color y virtud. 

Aquel día te vi llegar de la nada más lejana, desde un lugar perdido en el mundo, cerca de un horizonte en los albores del destino, donde el tiempo se detiene, y el viento se lleva nuestros sueños a un mundo sin edad. 

Aquel día, como un repentino hechizo, el reloj olvidó nuestros años, el mundo dejó de girar y todo sucedió como si fuera ayer, una melodía que zurco todos los mares del tiempo fue inolvidable... Fue la melodia que enlazó nuestros corazones en aquella altar, hasta que la muerte nos separe.