Tarde nublada y fría
las alas del viento acarician mi cara
Y así, dulcemente
van llevándome al hueco.
Lentamente voy cayendo
(Por Dios! No otra vez! Ahí me hiero)
Percibo sabores a tierra y raíces.
un leve letargo de entrega
y caigo
abajo...
abajo...
abajo...
El hueco me abraza,
(no es bueno su abrazo,
ahoga y mata)
Dame una cuerda, amigo mío,
Tengo miedo
que mi hueco
reseque su tierra
y enquistada en él
mi alma
muera...
(Patricia)
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