Angel Valles

OTRA MADRUGADA

con tu espiga de girasol ya pintada, ya forjada
de tantos sueños en las pupilas y en las manos,
ya no mintamos, no mintamos, ya no mintamos
sobre el césped de promesas aquí arrebatadas.

Ya no hay sonrisa que valga,
ni una lágrima hecha verso
para llenar de unos recuerdos
las alforjas de otra madrugada.

ya no hay un reloj que nos devuelva
la cosecha alegre de otros tiempos
ni las sílabas manchadas de besos
arrumadas en la orilla de otro poema.

los sitios por donde ando son distancia,
distancia escrita y vacío en que navego,
a tocar el musgo del silencio y solo acierto
cuando sea tu risa de nuevo vendaval y magia.

yo, apenas un náufrago junto a tu naufragio
de olvidos que sueñan con tocar otra orilla.
ya estoy muerto y sin embargo, es luna líquida
las pupilas de mis ojos tras los tuyos, cuesta arriba...