traigo un ramo de silencios
que entre pensamientos
inunde la lavanda
de tu sonrisa
sesgada
un ramo de amapolas
con aliento de hadas
malvas silvestres
que se reflejen
en los charcos
al atardecer
y cuando pases
bajo los hilos
suavicen tu camino
las aguanieves
enredadas en alambres fríos
plomiza tarde
un ramo de rosas
muertas yace
en un florero negro
crujen sus pétalos
sepultando momentos
olvidados
que asoman
de vez en cuando