Es un honor para mí alzar este escrito,
ojalá nazca sincero y auténtico,
por quienes son bastión de lo que sentimos,
de España, de su gente y del europeísmo.
Estoy muy, muy orgulloso de los ceutíes,
y de sus madres, y de quienes custodian nuestra frontera,
de quienes resisten firmes y valientes,
defendiendo su tierra, su patria y su bandera.
Son para mí auténticos héroes,
baluartes de España frente al estrecho,
quienes mantienen firmes sus convicciones
y llevan el nombre de Ceuta en el pecho.
Por otro lado, ahí está el poder de Sánchez,
tantas veces distante de esta realidad,
una decepción para muchos españoles como yo liberales o socialdemócratas,
que reclaman firmeza, justicia y lealtad.
Ceuta seguirá siendo siempre española,
y España habrá de estar para defenderla;
con democracia, con respeto y con firmeza,
sin confundir la educación de mi patria con la debilidad.
No olvidemos que al otro lado del Estrecho
existe una realidad política diferente;
pero España sabrá defender sus fronteras
con dignidad, serenidad y frente en alto siempre.
Saldremos de esta, mis queridos ceutíes,
de cada caída volveremos más fuertes;
de cada sombra construiremos esperanza,
y haremos del coraje nuestra mejor defensa.
Honor y orgullo por todos los ceutíes,
por quienes hacen de su tierra un compromiso;
Ceuta es España, hoy y siempre,
y defenderla será siempre un honor.