Desnudo de sueños,
me quedo buscando tu mirada
entre la oscuridad de mis noches,
como quien busca un poco de paz,
pero la nostalgia lo apuñala
con el recuerdo de tu ausencia.
Porque hay amores
que no necesitan palabras,
solo un corazón donde quedarse,
un instante que se niegue a terminar.
Hay recuerdos que no se marchan,
como el de mis labios
saciando la sed en tu piel,
como caricias dormidas
esperando que una mirada,
un roce o una palabra
las despierte de nuevo.
Y quizá por eso,
cuando la noche me abraza en silencio,
vuelvo a aquel instante
en que tus ojos encontraron los míos,
como si el tiempo no hubiera pasado
y todavía quedara
algo de nosotros
esperando volver a encontrarnos.