No temo al diablo,
temo a su vejez.
No temo a la muerte,
temo al sepulcro
con fecha de elaboración y vencimiento.
No temo al olvido,
temo a la memoria.
No temo a la soledad,
temo al pensamiento.
No temo a las huellas,
temo a las botas.
No temo a los muertos,
no venden planes de salud.
No temo a la tormenta,
temo a la lluvia que me despabila.
No temo al desamor,
temo a la mala praxis.
No temo a la certeza,
temo a los discursos.
No temo a la serpiente,
yo me enrosco más.
No temo a la culpa,
temo al perdón.
Me temo a mí mismo.