Qué difícil
quererte.
Estar sin vos.
Saber esta soledad
este abandono
la sed.
Tu piel
relampagueante y fría
sin luz
sin nada.
Avanzar con miedo
con un amor ciego
sin cielo
sin lluvia.
Bajo los pies
el bosque
la vereda.
La humedad viva
las raíces
los lobos.
Y vos
tu piel suave
usada como almohada
el olor a flores
a jazmín
a
madreselva.
Nada más.
—m.c.d.r