Ney Bueno D

San Bartolo

 

¡Cuántos sapos en tus lodos!

¡Cuántos lodos en tus calles!

Lodos que llegan al río,

río que levanta el vuelo convertido en mosquitos.

Las palmeras en las casas

y los campos llenos de platanares.

Comeríamos fruta con chile ;

mis primos, con los pies descalzos,

con entusiasmo gritaban: 

¡A atrapar luciérnagas llegamos!.