edgardo vilches

EL VACÍO QUE SE DESPIERTA

Hay un vacío que muerde la consciencia

cada mañana.
Es una alerta que me ahoga

desmenuzando lo que trafica el tiempo…


Es el filo descarnado del reloj
que condena mi pluma
a amaneceres fríos y solitarios.

 

Es el juego de los ordenadores
anticipándose a lo que aún no ocurre
y se abalanza sobre mi poesía rupestre
que escribe con el subconsciente.

 

Es la maquinaria de la realidad virtual
empeñada en borrar lo unipersonal

sin reconocer la fragilidad

que nos hace humanos.