Y mirarme al espejo hoy me toca,
a pesar del terror que me padezco,
mirarme a los ojos es mi castigo,
para confesar mis afligidos sentimientos.
Mas soy consciente de lo que viene,
un va y ven de emociones,
un sin fin de suplicas,
y una lista de perdones.
Y solo faltas tú acá dentro,
de lo que queda de lo mío,
lo demás lo he repartido,
solo para pedirte perdón.