Autos sin nombre
Manejando el delirio
En rutas condenadas
Entre espejos deformes
Gemidos de cobre
El viento, el asilo
Los roces sulfatados
En quietud, en desorden
Un arbol enorme
Y ese castigo
Un silencio de arados
Bajo cuernos de bronce
Y la nada que corre
Sobre precipicios
En rumbos errados
Y sitios sin flores
Hay caricias en los bordes
Entre angeles perdidos
Y un futuro soñado
Donde la presa se esconde
Te robó los soles
Con silencio y fastidio
Como Un santo entregado
Al fuego de un revolver
Un campo de polen
Y un pasillo
Con Diablos maltratados
Entre llamas enormes
La gruta nos grita
Desde ese castillo
Entre lugares sitiados
Y presagios sin nombre