Tu piel es mi alfombra de estrellas,
Donde suavemente quiero cuidarte,
Al ir dejando mis profundas huellas,
En el dulce placer de Amarte…
Ámame al andar por el camino;
La vida vivió el abrazo y comprendió,
Que somos el refugio del destino,
Y estar entre tus brazos, es de Dios…
Eres el sol que disipa mi sombra,
Devuelves el latido a mi pecho;
Mi susurro en tu cuello nombra,
Agitando tu placer en el lecho…
Se escucha tu eco en la melodía,
Del amor de un alma en silencio,
Quedándote hasta terminar el día,
Habitando mil segundos en mi mente…