Libre,
para estremecerme con el viento
que me acuna en sus brazos.
Para enredarme en los festones de la Mar.
Libre,
como la niebla que acaricia mis pies desnudos.
como el choque estrepitoso de agua y roca.
Como la brisa que trae salitre a mis labios,
no así a mis ojos
que ya no buscan la aprobación de nadie
ni les importan fútiles reproches.
Hoy me siento libre,
para saltar al vacío
o dar media vuelta
y renacer con el alba.