Bajo el destello azul de tus setenta y siete soles,
la luz de Poemas del Alma contempla tu sendero,
donde brotan eternos los cantos y los crisantemos,
escritos por la pluma de un genio verdadero.
Alicia Pérez Hernández, poetisa de versos infinitos,
tus estrofas dibujan el amor y la paz serena,
compaginas tu arte con la calma tibia del alba
y alivias en los lienzos cada dolor y pena.
México entero escucha el eco de tus melodías,
testigo del cimiento de tu música y tu poesía,
donde la pasión se vuelve cauce de ternura
y transforma la sombra en eterna mediodía.
Si la noche trae insomnio con su paso incierto,
tú combates la duda creando un nuevo poema,
convirtiendo el desvelo en luz de amor sagrado,
haciendo del dolor una victoria suprema.
El corazón a veces duele en el pecho del poeta,
pero en tu voz habita la fuerza que consuela;
tu oración constante te conecta con lo divino,
y en la fe tu alma libre y serena vuela.
Hoy bendigo tu pluma, tu temple y tu ternura,
te aplaudo y te rodeo de un abrazo fraterno;
manten la tranquilidad, la mirada siempre en alto,
pues tu canto es agua limpia de un manantial eterno.
No doblegues jamás, mujer hermosa y apacible,
sigue trazando huellas con tu tinta inmortal;
este lazo solidario que nació en nuestro portal
perdurará en la música como un himno celestial.
Sigue adelante, Alicia, luz de infinita melodía,
que tu voz romántica no deje de brotar;
nos dejas en cada verso la paz de tu alma dura,
un regalo del cielo que jamás se ha de apagar.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
09-09-2026.