Perderme en mi

Yo y mis 8 yo

¿Cómo quererme
si ni yo mismo sé
si debería hacerlo?

Cuando me miro
no encuentro un solo hombre.

Encuentro al poeta frustrado,
al músico que dejó canciones a medias,
al padre que siente haber perdido batallas,
al hombre que camina perdido
entre ideas, creencias y sueños.

Todos hablan.

Todos quieren algo.

Y mientras uno construye,
otro destruye.

Uno quiere quedarse,
otro quiere escapar.

Uno sueña con tocar el cielo,
otro ni siquiera encuentra el suelo.

Sé que algún día moriré,
y quizá por eso
ya comienzo a lamentar
todo aquello que todavía no he vivido.

No porque no haya querido alcanzarlo.

Quizá simplemente
hay demasiadas manos
tirando de mí
en direcciones opuestas.

Ocho seres habitan mi pecho.

Ocho voces.

Ocho maneras de existir.

Y lo terrible
no es que sean diferentes...

Es que cada vez que uno de ellos
intenta convertirse en quien soy,
los otros siete
lo obligan a desaparecer.