Te extraño un poquito,
solo un poquito…
Un poquito por las mañanas
cuando el sol inunda mi cuarto
y recuerdo que tú ya no estás.
Un poquito por la tarde
cuando me siento a comer
y recuerdo cuánto te gustaba el sushi.
Un poquito por la noche
cuando me voy a dormir
sin saber nada de ti.
Entonces caigo en cuenta
que de poquito en poquito
podría extrañarte la vida entera.