No sé cuán largo sea el camino que hoy habita en mi mente,
ni qué tan dura la cuesta que tenga que subir;
mas pido a Dios, a la Virgen y a la vida de frente,
que guíen mis pasos y me dejen mis sueños cumplir.
Nuestros anhelos vuelan alto en la inmensidad,
más solo Dios guía el camino a la realidad;
no pierdas la fe, mantén firme el corazón,
que luchar por tus sueños es tu bendición.
Anita del Perú