Freddy Kalvo

Nunca la olvido

No sé qué tiene

que no la olvido

pues pasa el tiempo

muy en sigilo

y le recuerdo

sus ojos lindos.

 

Siento que pasa

por mi camino

con sus sandalias

en los pasillos

y oigo sus pasos

como los trinos

de aquella alondra

sobre su nicho.

 

Siento su aroma

como dos lirios

que me persigue

en los vacíos

de la mirada

cuando yo miro

las azucenas

junto a los niños.

 

Y su palabra

llega a mi oído

tan suave y dulce

con tierno ritmo

que me recuerda

el paraíso

y los celajes

que juntos vimos.

 

Su hermoso encanto

como el olivo

ya no lo tengo

y hoy agonizo

si nunca vuelve

¡ay qué delirio!

con ese abrazo

tan tierno y tibio...