UMBROSA MELANCOLÍA.
Se adormece el bucólico paisaje,
seducido por briznas de lluvia.
Donde todavía se doblega
en agonia confundida.
Un lóbrego y enmudecido sueño. retenido en un descarnado desaire.
▪
Es herida la humana razón,
en cada gota de dolor.
Que brota decepción,
en un alma desolada.
Donde a veces la niebla
también suspira.
Con incesante dolor olvidado.
Ese instante incisivo...
¡ que hondo !
Guarda callado, la memoria.
▪
Se hace oprimente
esta trémula emoción.
Sobre una umbrosa melancolía.
Que va enmudeciendo
con rara sombra.
El desgastado horizonte.
▪
Donde aún permanece
erguido el tronco torcido.
Desde antes de este
incesante hastio.
Que ahora agobia...
con incomodo vacio.
Ese inestable horario persistente,
capaz de confundir más el día.
▪
Cuando también, ahí...
se hace tiempo tan extraño.
En cada colgada aurora.
Que todavía mira...
¡ al eterno firmamento !
Como anudando contrastante historia inedita.
Que sin saberlo...
con certeza.
Ha desandado cada devastado,
camino de sol.
En pulverizada tierra de nadie.
▪
Talvez son esas enredadas horas.
Que se ruborizan con prisa,
contra deslizadas tardes.
Tan alejadas pronto...
de un afligido incidente.
Que no pacto con cenizas,
¡ tan cercanas a la muerte !
Mientras sigue sorprendiendo,
una incipiente ansiedad.
Retraída sobre una palpitante onda,
saturada de indolencia.
▪
Vagando un frio recuerdo,
que pernocta entristecido.
Sobre la adormecida piel.
Esta la honda monotonía.
Colgando vértigos de historia,
con endurecida coraza gris.
Pretendiendo un fingido,
y sosegado silencio.
Donde quema la elección,
que no tuvo respuesta precisa.
De un momento fugaz...
Que nunca... en ninguna parte, ¡ existió !
Autor....Consuelo Sanchez