Sheilo Sanz

UMBROSA MELANCOLÍA.

UMBROSA MELANCOLÍA.


Se adormece el bucólico paisaje,
seducido por briznas de lluvia.

Donde todavía se doblega
en agonia confundida.

Un lóbrego y enmudecido sueño. retenido en un descarnado desaire.

Es herida la humana razón,
en cada gota de dolor.

Que brota decepción,
en un alma desolada.

Donde a veces la niebla
también  suspira.

Con incesante dolor olvidado.

Ese instante incisivo...
 ¡ que hondo !

Guarda callado,  la memoria.

Se hace oprimente
esta trémula emoción.

Sobre una umbrosa melancolía.

Que va enmudeciendo
con rara sombra.

El desgastado horizonte.

Donde aún permanece
erguido el tronco torcido.

Desde antes de este
incesante hastio.

Que ahora agobia...
con incomodo vacio.

Ese inestable horario persistente,
capaz de confundir más el día.

Cuando también,  ahí...
se hace tiempo tan extraño.

En cada colgada aurora.

Que todavía mira...
¡ al eterno firmamento !

Como anudando contrastante historia inedita. 

Que sin saberlo...
con certeza.

Ha desandado cada devastado,
camino de sol.

En pulverizada tierra de nadie.

Talvez son esas enredadas horas.

Que se ruborizan con prisa,
contra deslizadas tardes.

Tan alejadas  pronto...
de un afligido incidente.

Que no pacto con cenizas,
¡ tan cercanas a la muerte !

Mientras sigue sorprendiendo,
una incipiente ansiedad.

Retraída sobre una palpitante onda,
saturada de indolencia.

Vagando un frio recuerdo,
que pernocta entristecido.

Sobre la adormecida piel.

Esta la honda monotonía.

Colgando vértigos de historia,
con endurecida coraza gris.

Pretendiendo un fingido,
y sosegado silencio.

Donde quema la elección,
que no tuvo respuesta precisa.

De un momento fugaz...

Que nunca... en ninguna parte,  ¡ existió !

 

Autor....Consuelo Sanchez