Dondequiera que tú estés
estaré siempre contigo,
como el mejor amigo
como esa sombra que ves;
soy ese rayo en tu tez,
ese invisible testigo,
ese confortable abrigo:
lo que fue, será y que es,
ese suspiro escondido,
ese calor de tu piel,
ese beso que percibes;
el amor más bendecido,
esa fuente plena de miel
esa alegría con que vives...