karonte

Cuerpo de sentencia

Entre la noche te veo,
como humo sobre el suelo,
y me pierdo en ese velo
donde despierta el deseo.
Bailo contigo y no creo
que seas verdad o sueño;
te sigo, dócil, sin dueño,
por tu cintura de bruma,
mientras tu forma se esfuma
y despierto sin empeño.

 

Tu cuerpo parece llama,
pero al rozarlo se pierde;
como una sombra que muerde
la quietud de quien la llama.
Bailas desnuda en mi trama
sin ser nunca verdadera;
eres mujer pasajera,
mitad deseo, mitad humo,
y cuando hacia ti me arrimo,
ya no sé si tú me esperas.

 

Entonces abro los ojos,
y solo queda el silencio;
un deseo que sentencio
a morir entre cerrojos.
Quedan tus labios, tan rojos,
flotando sobre mi almohada;
queda tu danza soñada,
real apenas un instante,
mentira dulce y constante,
que debe ser olvidada.