Un nueve de septiembre, a las nueve del alba,
nació una flor de luz con destino de verso,
llevando en la mirada la calma de la alborada
y en el alma el secreto que perfuma el universo.
Violeta por la gracia de un médico y de la vida,
Dina por la firmeza que en tu estirpe germina;
tu madrecita hermosa, con intuición encendida,
te dio el nombre perfecto que hoy la poesía ilumina.
Son unos y cuantos años de tejer primaveras,
de cantar al amor, a la mar y a la brisa,
de cruzar con orgullo senderos y fronteras
sembrando en cada letra la luz de tu sonrisa.
Hoy la pluma de lino se viste de fiesta,
el verso se hace canto y el aire una canción,
para abrazar a la poetisa, la madre y la abuela
que nos llena el camino de magia y emoción.
EsUnBelloRegaloTeAmoDaredjanid
©Violeta