Una poesía apareció en mi hoja en blanco
exigiendo de mí una explicación
y le he jurado que escribir versos
es para mí un dolor…
Revelarle a mi poesía su origen
es bombear más petróleo al corazón
para que se levanten los amaneceres
que explotan…
Es apurar las simientes dormidas
reforzar las raíces de las palabras
que juegan con la vida de mi poesía.
Es compartir lo que germina en el renglón,
reconocer lo que ha nacido sin intención.
Le explico con algo de desazón
que ella surgió de mi corazón
juntando palabras al azar
para parir el verso
que se creó antes que yo naciera.