Te faltaron diez años,
para evitar comentarios
mordaces y despectivos.
Te faltaron diez años,
para al vulgo
poder complacer.
Te faltaron diez años,
para evitar ser juzgados
ante la sociedad.
Te faltaron diez años,
para el cinismo
poder evitar.
Te faltaron diez años,
para que ante los ojos de los demás
nuestro amor
no pareciera un acto fiero.
Te faltaron diez años,
dicen los demás,
porque a tu juventud
se atreven a criticar.
Te faltaron diez años,
y a mí me sobraron diez más,
para tu inocencia
no profanar.
Te faltaron diez años,
suelen replicar,
desde el campanario
de la \"verdad\".
Te faltaron diez años,
quizás.
Pero lo que te ha sobrado
es vida para amar.
Porque si fuera por esos diez años,
quizás no existirías
para ser la verdad de mi vida,
la luz que ilumina mis ojos
y los hace brillar.
No creo que te hayan faltado
diez años.
Creo que lo que te ha sobrado
es felicidad
y ganas de amar.