El tiempo, amor…
es un cuchillo afilado…
afilado…
afilado…
Corta mi luz,
mi sombra,
mi memoria…
y aun así,
cuando te nombro,
la herida se vuelve música.
El tiempo, amor,
es un cuchillo afilado…
afilado…
afilado…
Desvísteme la sombra,
desvísteme el temblor,
desvísteme el silencio
que tiembla cuando llegas…
Porque tu voz,
mi amor,
detiene el filo,
lo vuelve luz,
lo vuelve fuego…
Pero el tiempo, amor,
es un cuchillo afilado…
afilado…
afilado…
Mi corazón se apaga
cuando te nombro…
la brasa de mi cuerpo
se retira…
Y el tiempo, amor,
es un cuchillo afilado…
que corta lo que fui,
lo que soy,
lo que seré contigo…
El tiempo, amor,
es un cuchillo afilado…
afilado…
afilado…
Pero vuelve…
vuelve a mi luz,
vuelve a mi sombra,
vuelve a mi nombre…
Porque aun si el tiempo, amor,
es un cuchillo afilado…
afilado…
afilado…
Su herida nos une,
su filo nos llama,
su golpe nos crea…
y en su corte,
mi amor,
seguimos vivos.
El tiempo, amor…
es un cuchillo afilado…
afilado…
afilado…