Cualquier pincel pintaría
el bello fulgor solar
que hoy se refleja en el mar
y en un cuadro luciría.
Mas la luz de este camino
no cabe en el lienzo quieto,
es el ritmo, es el secreto
del paso de mi destino.
Y caminan a compás
la brisa, el sol y mi huella,
siguiendo la misma estrella
que no se apaga jamás.
Devoro la distancia pura,
sin más carga ni equipaje
que el contorno del paisaje
y esta secreta cordura.
Paso a paso voy volviendo,
con la mente en armonía,
respirando la poesía
que en la ruta voy sintiendo.
Classman