Autor: Dario Daniel Lugo
En la suspensión de toda escala,
el mapa se disuelve
donde la comprensión renuncia.
El abismo y la penumbra no admiten cálculo;
el reflejo se desploma, ciego,
ante la densidad de lo infinito.
No hay sintaxis para nombrar el vacío.
El sistema queda obsoleto,
la matriz se quiebra en su propio intento,
y la verdad solo habita
donde la luz no alcanza a encandilar.
Sin pretensión de escala ni contraste,
permanece lo inominado:
esa grieta incomprensible que se sostiene en pie.
En la cartografía de este No-Lugar
no existe punto de llegada;
el tiempo cae por su propio peso
y las sombras asumen el gobierno.
Fuera de todo tránsito lineal,
el ser se retira,
dejando en el espacio más profundo
una sola pregunta intacta:
¿Qué ves cuando todo se apaga?