Os diré que en muchas ocasiones, oigo decir a las personas que la naturaleza no les aporta nada, que apenas tienen cierta relación con ella. Estas mismas personas se sienten alegres cuando irrumpe en sus vidas la luz primaveral, perezosas cuando en verano calienta el sol, también cansadas cuando el día se presenta un tanto bochornoso, y vitales cuando sopla el viento fresco. Entiendo y comprendo que esto ya es tener una relación con la naturaleza, y sabiéndolo, ya podemos disfrutar de ella. ¿No os parece?.