Kenneth Emilio Vargas Ovalle

ESTOY TRISTE.

Cuando caminas y ves huellas,
quiere decir que sí existes.

Tal vez entre penas,
y eso es lo bueno,
porque ¿cómo conocerías la felicidad
si nunca hubieras sentido tristeza?

Es como la lluvia:
moja y a veces molesta,
pero también da vida.

O tal vez podría compararla
con tus ojitos cafés,
esos que, cuando los miro,
me calman.

Quién diría que un día
podría recordarte
y así tú romperías mis tristezas;
aunque ausente, me calmas.

Tan lejos,
y te siento aquí conmigo,
mi más bella flor
de tierno invierno,
ojitos cafés.