La vida ya no tiene un aire mágico
Las aves se quedan en las ramas
La luz del sol débil se desparrama
En los dedos del tiempo trágico.
Y el mundo, del que nunca se espera
Nada, extermina todo lo que queda
Con el poder absoluto. Muerta
La poesía y enterrada afuera.
No sé que hay cuando se acabe el vino
Se observa gris la llanura
Ninguna tinta llenará con hermosura
Los caminos siderales de este destino.