Mi alma...
una nube escorada
en el diván de la galaxia,
Entre penas...
y bancos de arena derretida,
Como cera
que vence su pereza...
En el rincón oscuro y sin latido,
Oh lánguida llama...
de la noche zozobrada,
Que vences tu pureza...
el verso embravecido
Del vacío.