El tiempo va mermando las palabras
y los significados caminan hasta desaparecer.
Las líneas por donde transitan mis oraciones
viajan aisladas a un cielo que se ha nublado
por la desidia que martillea una desilusión…
Son los recorridos inevitables del calendario
que avanza sin permiso por un silabario escuálido
dejando rotos mis pies en el camino.
Polvo de vida sin retornos
de un reloj que romperá su horario
por una oración frustrada y mordida.