Desde mi habitación no oigo la guerra,
ni los chillidos de los heridos,
ni las oraciones de los moribundos,
tampoco los estallidos de las bombas.
No, no los oigo, pero los siento en mi soledad cuando me enfrento con el sueño, y el sueño tampoco puede dormir, abatido por una bala perdida disparada por mi conciencia.
JOSE ANTONIO GARCIA CALVO
Poema de fecha 23 de enero de 2024.
Publicado en POEMAS DEL ALMA con fecha 19 de septiembre de 2024.
Corregido en Tarazona, 08 de septiembre de 2026