La mujer que yo conozco
tiene de barro sus manos
el verdor de los caminos
y el tararear de los prados.
En el centro de sus ojos
dos veleros se pasean
el azul plateado trigo
y el vaivén de las palmeras.
De su frente penden rosas
girasoles de otras tierras
el latido de los valles
manantial y yerbabuena.
A esa mujer que conozco
que es arena entre las piedras
como lirio de cristal
es llovizna en primavera.
Heroína que renace
en la flor de cada espera
la mujer que yo conozco
es la voz de mi bandera.