Nadie se va si tú lo recuerdas;
todo se queda si lo decides,
porque se queda mientras no pierdas
el sentimiento que adentro vive...
Se quedan siempre las cosas bellas
todo se queda en nuestra memoria
como destellos de las estrellas
que el cielo enciende sobre la alcoba.
Nada se pierde ni se ha perdido
si en los detalles siempre se encuentra
todo lo bueno de lo prohibido,
si lo prohibido valió la pena...
Nadie se va si tú lo retienes
en un lugar que habite en tu vida;
puede que el alma, con muchos bienes,
y un corazón que a diario palpita...
Y finalmente, si todo vive,
sabe el que quiere, que nunca olvida;
y que el amor, que a diario cultive,
vence al olvido que más lastima...