Buscando del recuerdo viejas coplas
de aquellas que escribía cuando joven;
me encuentro la libreta que recoge
del alma, sus primeras dulces notas.
Raídas por el tiempo ya sus hojas,
conserva todavía nuestros nombres;
que juntos los grabamos esa noche
que alzamos del amor primera copa.
Leyéndolas acude a mi memoria
el eco que emitían nuestras voces;;
que fueron cual gorgeos de palomas
cantándole a impolutas ilusiones;
los cánticos que dulcemente portan
la esencia de los cándidos amores.
Autor:Aníbal Rodríguez.