De la oscuridad vengo, de la nada inconsciente, a este mundo, a esta travesía de la vida que me tocó en suerte.
Soy capitán de un barco surcando las olas de la existencia, con timón firme, con la proa alerta.
Soy velero de poesía, navío de sentimientos que avanza con el viento de los recuerdos, de la brisa y de la mar incierta.
Mis velas son lienzos cosidos de hermosas palabras, con hilos de esperanza, con lágrimas de tinta eterna.
Mi guía es una estrella lejana, mi mochila los versos del alma, mi bandera, de retales de otoño y flores en primavera.
La oscuridad me reclama, escucho el canto de sirenas anunciando el alba, la nada, la calma.
Llegaré presto, dispuesto, antes de que despunte el día, antes de que los pájaros, jugando, se se posen en mi ventana.
Ahora toca vivir y navegar, porque...
\"Nací ayer y moriré mañana \"