Se pregunta
qué será cuando ya no pueda
cruzar las puertas
o alcanzar un libro.
¿Acaso,
encontrará la bufanda
que tejió en el invierno?
Tal vez
nadie diga su nombre.
Pero ella escribe
y cada palabra es una piedra
que se hunde en el río.
Sabe que el agua
no la borra
del todo.
L.G.