Alberto Escobar

La verdad es que...

 

 

La verdad también 
se inventa. 

—¿Antonio Machado en su Juan
de Mairena?—

 

Para qué la quiero, 
qué es, quién 
la decide, la bautiza,
la moldea 
con sus manos,
o con las de otro,
de quíen, qué manos,
qué hilos la urden,
de qué manantial nace,
quiénes sus padrinos,
quiénes sus compadres. 
¿Es matemática o es arte?
¿Es impulso o meditación?
¿Placer o sufrimiento?
Me da lo mismo, no la quiero,
no comulgo con ella,
sí, con la que está detrás,
agazapada, vergonzosa,
sometida por su tiranía,
escondida a la fuerza; 
ella, espada del que achanta,
quien explota y no gobierna, 
quien su riqueza vuela 
muy por encima de la tierra. 
Esta no, la otra,
la que grita muda entre pulso
y pulso, la que dibuja
mis fronteras, la que en mí
se disuelve.