Ambulo cada noche, cada madrugada
En los tejados, aullidos urbanos
Sonámbulo me llaman
Incesante en el pensamiento, errante de vivir
Deambulo en felicidad, sonriente a la soledad
En mi no más que letargo insondable
Noctámbulo por un sueño inalcanzable
Dormiré y escaparé de la pesadilla
Tremebundo del despertar a medio día
Anestesia para levantar la barbilla