Voz

El tramposo.


El tramposo.

 

¿Quién eres realmente?

Eso le preguntó el alocado personaje, mientras flotaba en el humo.

—No lo sé...—dijo el joven.—

Mis padres dicen que soy su hijo al que aman, pero yo no sé quién soy, tengo muchos amigos, disfruto de la vida, a veces estoy triste pero se me pasa, pero no sé quién soy.

—Yo te lo puedo decir, no cumplo deseos, solo digo revelaciones. Digo lo innombrable, lo que tú no puedes decir. Gratis. Y dejó ir una risa nada disimulada aquel ser extraño.

Y de pronto había caído en la trampa, nadie puede decirte quién eres, ni siquiera tú mismo. Solo eres quien ya eres.

Así el personaje le susurró al joven su \"identidad\" mientras sus ojos brillaban maliciosos, y todo estaba hecho, ahora él era como se miraba, como no se había nombrado.