Latente
La vida no cambia nuestra esencia, solo la esconde detrás de demasiadas heridas.
Te vuelves distante,
aprendes a desconfiar,
dejas de abrir puertas
porque demasiadas veces alguien entró
solo para enseñarte a cerrarlas.
Pero yo sé que sigues ahí…
detrás de esa timidez,
detrás de ese miedo,
detrás de cada “no quiero que nadie se acerque”.
Sigue existiendo aquella mujer valiente, imponente, rebelde, la que alguna vez caminaba sin miedo y su presencia era de temer.
No necesitas volver a ser la de antes.
Solo necesitas volver a encontrarte.
Porque hay esencias que pueden
apagarse por un tiempo, pero jamás desaparecer o peor aún morir.
Y la tuya…
todavía tiene demasiada luz para quedarse escondida…..